Cuando acepté la invitación de Sergio Gaut vel Hartman para participar en Grageas, antología de cien microrrelatos de autores de todo el mundo, Chile, Cuba, Israel, España, Croacia, Portugal, Argentina, etc., sabía que no me equivocaba. Lo que no esperaba es que este librito de apenas 120 páginas me permitiera establecer contacto -personal y virtual- con tantos compañeros de aficiones e inquietudes como estoy encontrando. Para empezar, Sergio -cuya amistad aspiro a llevar más allá del mail algún día de estos-, demostró una vez más su gran poder de convocatoria al conseguir, ¡con sólo un correo electrónico desde el otro lado del océano!, que cuatro mutuos desconocidos como Jose Ángel Barrueco, Marcelo Luján, Santiago Eximeno y servidora nos reuniéramos en una cafetería de Madrid en torno a nuestros respectivos ejemplares deGrageas. No me cansaré de decir que fue un encuentro muy agradable: intercambiamos dedicatorias, charlamos sobre literatura... Pero sobre todo, le pusimos voz y cara a cuatro botones de muestra del centenar que componen la antología. Sin embargo, no acabó ahí la vinculación. Andando el tiempo, otros compañeros de antología como Pablo Giordano, Carlos Barbarito y Miguel Ángel Muñoz se han ido poniendo en contacto conmigo a través de esta misma página web. Pequeños mensajes de correo, saludos, felicitaciones... Vaya desde aquí mi agradecimiento a todos ellos por sus comentarios, a los que lamentablemente aún no he podido corresponder como se merecen por culpa de un problema informático. Y vaya también un enorme saludo a todos los demás autores y autoras de Grageas, a quienes Sergio Gaut vel Hartman convenció con su entusiasmo y su atrevimiento para dar forma a un recopilatorio de utópicas píldoras indescriptibles. |